En el mercado inmobiliario de lujo, hay detalles que llaman la atención: una fachada de autor, domótica de última generación, o un vestidor digno de una revista. Pero hay algo más sutil y mucho más decisivo: la ubicación. No es solo una cuestión de mapa, sino de estilo de vida, contexto social y, sobre todo, valor a futuro. Porque se puede reformar una cocina, ampliar una terraza o cambiar los...